June 21, 2019

Yesterday, a number of Chancery Departments, along with at least one Pastor, began receiving copies of a letter addressed to Bishop George Sheltz from an individual identifying herself as Yannah Nowak.  Her letters do not have a return address or any contact information and our efforts to identify any individual by that name have been unsuccessful.

In the letter, the author makes an accusation that she was molested by Bishop Sheltz in 1971, when she was a minor.  The author also expressed anger and outrage over the recently announced decision of the Archdiocese to move her Pastor, Father Hai Dang, to another parish assignment.  The author closes the letter with a threat to Bishop Sheltz that if he goes forward with Father Dang’s new assignment, she will go public with her accusation against Bishop Sheltz.

Bishop Sheltz has served as a priest of this Archdiocese for more than 48 years and has never had a single complaint of inappropriate conduct with minors or adults.  We firmly believe this allegation to be completely false.  It seeks to use blackmail tactics to keep a Pastor in his current assignment while casting a shadow on what we know is a lifetime of superb and selfless priestly ministry.

While we firmly believe this accusation lacks any credibility, we have reported it to the Houston Police Department and Children’s Protective Services for investigation.   Since the allegation has been made against a bishop, we have also notified the Apostolic Nuncio to the United States.

Bishop Sheltz will continue his valued assistance in the Chancery Office, but he has volunteered to temporarily step aside from public priestly ministry.

If you become aware of any related information or any other allegation of abuse of a minor, we urge you to notify civil authorities immediately (local law enforcement and CPS).

Please keep Bishop Sheltz and all those impacted by abuse in your prayers.

 

Declaración de la Arquidiócesis con respecto a: Falsa acusación de abuso contra el Obispo George Sheltz
21 de junio de 2019
Oficina de comunicaciones
 
 
Ayer, varios Departamentos de la Cancillería, junto con al menos un Párroco, comenzaron a recibir copias de una carta dirigida al Obispo George Sheltz de un individuo que se identificó como Yannah Nowak. Sus cartas no tienen una dirección de remitente ni ninguna información de contacto, y nuestros esfuerzos por identificar a cualquier persona con ese nombre no han tenido éxito.
 
En la carta, el autor hace una acusación de que fue abusada por el obispo Sheltz en 1971, cuando era menor de edad. El autor también expresó enojo e indignación por la decisión recientemente anunciada de la Arquidiócesis de trasladar a su Párroco, el Padre Hai Dang, a otra asignación parroquial. El autor cierra la carta con una amenaza para el obispo Sheltz de que si sigue adelante con la nueva asignación del padre Dang, ella hará pública su acusación contra el.
 
El obispo Sheltz ha servido como sacerdote de esta Arquidiócesis durante más de 48 años y nunca ha tenido una sola queja de conducta inapropiada con menores o adultos. Creemos firmemente que esta alegación es completamente falsa. Busca utilizar tácticas de chantaje para mantener a un Párroco en su asignación actual, mientras que ensombrece lo que sabemos que es toda una vida de un ministerio sacerdotal excelente y desinteresado.
 
Si bien creemos firmemente que esta acusación carece de credibilidad, la hemos informado al Departamento de Policía de Houston y al Servicio de Protección Infantil para su investigación. Desde que se hizo la acusación contra el Obispo, también hemos notificado al Nuncio Apostólico de Su Santidad en los Estados Unidos.
 
El obispo Sheltz continuará su valiosa asistencia en la Oficina de la Cancillería, pero se ha ofrecido como voluntario para alejarse temporalmente del ministerio sacerdotal público.
 
Si tiene conocimiento de cualquier información relacionada o cualquier otra acusación de abuso de un menor, le recomendamos que notifique a las autoridades civiles de inmediato (las autoridades locales y el CPS).
 
Por favor, mantenga al obispo Sheltz y a todos los afectados por el abuso en sus oraciones.